viernes, marzo 16, 2007

Reflecciones previas a tomar nuevos acuerdos sobre los niveles

Amigos, aquí van mis reflecciones sobre esto tan importante de homologar los niveles de quines se aplican en lo social, cultural, político y etc. con los niveles de los orientadores y sectores. Un comentario sobre los temos que creo se deben discutir bien antes de tomar nuevos acuerdos y pensar en los indicadores de proceso......medio largo me salio, disculpen la lata, ya aprenderé a sintezar.

un abrazo,

Caro Munoz
ps: no dejen de leer lo que escribio alex sobre nuestros nuevos pares, que viene más abajito de esto.

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Para qué construir un movimiento social me pregunto yo. Y me pregunto sinceramente, a caballo de mis ciclos, a veces buscando justificación a mi flanería, otros intentando conjurar mejores formas de explicar nuestros proyectos a colaboradores, amigos y detractores.

Para qué?

Para ser más? Para estar rodeados de otros que sienten igual? Para que las reuniones sean mejores? Para que más gente pueda preguntarnos cosas? Para que tengamos más puntos de vista, más manos hacedoras, más almas comprometidas? Para no tener que pensar en por qué no hacerlo? Para no tener que explicar por qué es que no quiero hacerlo? Para que se puedan hacer más y mejores cosas en el mundo?...

mmmm… en el mundo.

Bueno pero también se pueden hacer cosas en el mundo para armar movimiento. Por ejemplo, voy a una plaza, les invento algo choro a las gentes que pasan. Me preguntan cosas, unos me miran raro, otros se inspiran hasta el infinito y algunos quieren saber más y me piden, por favor, una invitación. Yaaa, bueeeno, los invito. Y entonces tengo muchos o unos pocos invitados. Y les digo que lo hay que hacer para que todo ande mejor en su mundo interno y en su barrio, cuidad, país, planeta o cosmos, es hacer más cosas de esas que traen más gente al grupo. Esto porque mientras más grande la estructura del movimiento más humanizado quedará el mundo. Y entonces parten ellos a hacer cosas como pretexto para poder invitar más gentes al movimiento.

Algo así como una máquina estructuradora … mmm… no sé.. me tiembla un poco el aliento. Me vienen memorias de momentos de proceso medio sórdidos. La experiencia nos dice que estaría un poco raro insistir por ese lado.

Y la verdad es que un tercio de la estructura del movimiento no es sector ni se dedica de lleno al armado de nuevos ámbitos. Algunos porque sienten que no sabrían como hacerlo, otros por que no se atreven, otros porque de plano no les gusta o porque sus talentos y sus modelos profundos no van por ahí. Y mejor. Mejor que la estructura este para promover, articular y gestar la presencia de un nueva cultura en el mundo; para servir de base, de motor para acciones transformadoras que se hagan de manera sostenible, orgánica, crecientemente compleja y con creciente influencia.

La estructura permite que se den procesos humanos evolutivos; como que macera distintos tipos de agentes catalizadores: artistas, pensadores, líderes políticos y sociales, sectores, orientadores, ciudadanos activos, navegadores de los planos cósmicos y muchos otros. A todos les da ámbito, fuerza, cotejo con otros agentes catalizadores e ilimitadas posibilidades de aprender de otras experiencias del hacer humanizador y del estar en el mundo con intencionalidad transformadora.

La estructura es como el circuiterío por el que la bondad, la sabiduría y la fuerza de este impulso revolucionario y libertario pueden correr fluidamente, hasta encender ampolletas irradiantes en los que formamos parte de ella y en el mundo en el que estamos parados. Así se van prendiendo focos en distintos ámbitos de la vida pública, educativa, social, personal, espiritual, artística, ambiental, económica y que se yo que más. Estas luces que proyectan nuestras intenciones y deseos profundos en los distintos ámbitos de la vida. Van denunciando monstruosidades. Van demostrando la factibilidad de otro paradigma; de otras relaciones humanas, otra sistemas económicos, otras relaciones entre culturas, entre géneros, entre amantes, otro rol del arte en la sociedad, otra forma de educar, otra forma de proyectar el futuro de nuestra especie y de otras.

Y es vital celebrar esta diversidad de compromiso y esta sintonía de intenciones. No hay muchos movimiento en el mundo con la orgánica y el espíritu necesarios para manifestarse en tantos ámbitos del vivir y hacerlo de forma exponencialmente articulada, conectada y organizada. Y esto no es un detalle, porque no hay cambio de paradigma en la ausencia de fenómenos que no pueden ser explicados con el paradigma reinante. Osea, no hay humanización si no producimos efectos demostración en todos los ámbitos del desastre actual.

La estructura entonces impulsa la generación organizada, coherente, diversificada de efectos demostración que lo hacen a uno pensar: “a mierda, ¿viste a es@s tip@s que hicieron eso X? Qué la raaaaaja… y viste que lo pudieron hacer? Yo creo que podría hacerse incluso mejor. Los voy a contactar pa’ comentarles.”

….Y distintas personas y organizaciones se van poniendo en contacto con nuestros frentes, nuestros ámbitos, nuestros organismos. Y van contribuyendo a los proyectos con los saben y con lo que aprenden. Muchos de esos se van sintiendo bien, felices, desafiados y ponen más energía y tiempo en su rol de adherentes y colaboradores para que nuevos efectos demostración sigan pasando. Algunos incluso pueden querer formar parte de la estructura.

Todos los que se comprometen con el proyecto común lo hacen para fortalecerse internamente. Algunos para perfeccionar su acción en el mundo. Otros para crear nuevas redes humanas desde donde se irradien efectos demostración y en donde se maceren nuevos agentes catalizadores. Y así van creciendo la red humana que es la estructura, sus colaboradores y su área de influencia. Se va dando un diálogo sostenible entre organizaciones y personas a pesar de los embates de las estaciones, los ciclos y los desastres políticos y naturales; se van dando procesos que van más allá de la frustación, el exilio o la muerte.
Y así sucesivamente….. la cosa es fractal y muchos de estos procesos paralelos que emprendemos toman rumbo evolutivo.

Si miramos así las cosas, todos somos constructores de la estructura y todos damos vida a frentes, organismos y otros muchos chispazos de lucidez; vicariamente claro, unos a través de otros.

La verdad – y aunque quisiéramos ser superhéroes- es muy difícil que logremos nuestros objetivos sin esta diversidad. Con las vidas semiesclavisadas que muchos llevamos no hay horario ni cuerpo que den para armar frentes, desarrollar puntos de vista y doctrinas, crear materiales y armar estructuras sólidas. Al menos no si un gran costo para el proceso propio y de los que nos rodean.

Seamos sinceros en esto, porque cuando este modelo se ha intentado, hemos visto errores de cálculo tragi-cómicos: algunos basan su nivel en la estructura confundiendo frentes de acción con líneas y colaboradores con delegados de grupo, mientras otros hacer que los delegados de grupo circulen coyunturalmente de frente en frente, los que terminan siendo sólo nombre y logo.

Esta confusión de los planos de acción y formas de participar son un puré que resiente y pudre.
Esto no quiere decir que sea obligatorio el dedicarse a un solo tipo de acción. Cada cual hace lo que quiere, en los planos que quiera y en la medida de sus ganas y capacidades. Lo importante es tener sentido de realidad y entender que, dadas las condiciones en que vivimos y el momento de proceso de la mayoría de nosotros, las cosas tienden a ser más coherentes y útiles cuando nos hacemos cargo lo que queremos dar al mundo que estamos transformando y lo hacemos atendiendo a las necesidades del conjunto y tomando un rol específico en la estructura. Y si queremos nos vamos diversificando en la medida que nos de el plus.

Ahora, el desafío es armar una orgánica al nivel de esta naciente complejidad. Los acuerdos anteriores nos están quedando apretados porque no aplican el principio de la democracia del trabajo a la labor de los que no son orientadores o sectores. Y no podemos permitir que sus procesos sean descuidados. Se nos ha pedido que reflexionemos en dos cosas: primero, en cómo es que esos dos tercios del consejo dedicados a influir en el mundo van acompañando a la estructura en su desarrollo y, segundo, en como la estructura los va acompañando a ellos. Tenemos que pensar con calma en como hacemos para que los hacedores de efectos demostración puedan acceder a niveles de responsabilidad e intercambio a la par con su nivel proceso, compromiso y de acción humanizadora. Tendremos que llegar a nuevos acuerdos. Tarea complicada en este caso. ¿Cuáles son los indicadores de nivel adecuados para estos procesos?

3 comentarios:

devotoamor dijo...

no solo debes aprender a SINTETIZAR sino también a escribir la palabra
te quiero igual y más

devotoamor dijo...

gracias Carito, de verdad. Me parece maravillosa tu reflexión y muy oportuna. Creo que SINTETIZA y clarifica muy bien lo que hemos estado hablando el último tiempo, adenás de alguna forma siento que me ayuda a comunicarme con mis pares para que puedan entender el porqué mi insistencia en probar cosas nuevas, en la importancia de trascender el tema de la estructura para entenderla como una herramienta y no como un fin en sí mismo. De verdad que te agradezco lo que escribes.
Te quiero y te mando paz y fuerza para mantener esa claridad y que estos pensamientos los podamos empezar a llevar a lo concreto porque sería maravilloso.

Anónimo dijo...

creo que estará interesante este año el intercambio al respecto, así como antonia se identifica con el tema creo que muchos lo harán de distinta forma y sería muy cototo que todos fueran expresando sus reflexiones así como caro lo aportó ahorita.
abrazotesssssss

carov